domingo, 11 de mayo de 2008
Mateo.

Claudio Frydman siempre nombra a Atahualpa Yupanqui. Reconoce en él a un maestro, a un hombre sabio. Como en él la guitarrra y los silencios son compañia permanente.
Y Atahualpa dice que hay que sentarse para ordenar los adentros:
"Las huellas no se hacen solas
ni con sólo el dir pisando,
hay que rondar madrugadas
maduras en sueño y llanto.
Vientos de injustas arenas
fueron mi huella tapando,
lo que antes fue clara senda
se enyeno de espina y barro.
Parece que no hubo nada
si se mira sin mirarlo,
todo el malezal confuso,
pero mi huella está abajo."
"De tanto dir y venir" (milonga)
...........................................
Y escribe Claudio.....
"La palabra Atahualpa significa Tierra que anda, y Yupanqui Lo contarás.
Y como diría Yupanqui, yo escribo lo que la tierra me dicta, es decir la naturaleza y sus misterios.
La tierra, el cielo, los árboles, las estrellas, los pájaros, la luna, etc.Yupanqui escribió sólo una infinita canción para los hombres: una extensa alegoría a la vida, a la justicia, a la libertad, al amor y a la fraternidad.
Él conocía la génesis y el destino del canto, por eso pudo exponer ambos extremos de esta aventura espiritual con justeza incomparable.
viernes, 9 de mayo de 2008

Samuel Beckett, otra compañia que me ayudo a poder oir la voz de Berek, el hombre que relata nuestra historia, el hombre que habla para que un día su hijo me entregue su palabra.
La poesía siempre es rio donde me sumerjo buscando calma o desasosiego., preguntas y respuestas.
Los poetas me invitan a viajar. Beckett estuvo cerca en estos pre-textos.
Alejandro Mateo
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Soy el curso de arena que resbala
entre el canto rodado y la duna
lluvia de verano llueve sobre mi vida
sobre mi vida que me huye y me persigue
y se termina hasta su nacimiento
feliz instante te veo
en la cortina de humo que remite
donde no habré de pisar esos largos umbrales movedizos
y viviré el tiempode una puerta
que se abre y vuelve a cerrarse
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De donde
la voz que dice
vive
de otra vida
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Sueño
sin fin
ni tregua
alguna
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Paso a paso
ningún lugar
nadie solo
sabe como
pequeños pasos
ningún lugar
obstinadamente
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Lo peor
que el corazón conoció
que la cabeza
imaginó
resucítalo
vuelve lo peor
mucho peor
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Nada nadie
habrá sido
para nada
tanto sido
nada
nadie
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Imagina si esto
si un día esto
un buen día
imagina
si un día
un buen día esto
cesara
imagina
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Silencio como el que hubo
antes nunca más lo habrá
por elmurmollo desgarrado
de una palabra sin pasado
por haber dicho demasiado
no pudiendo más
jurando no callarse más
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Suma final
a fin de cuentas
un cuarto de un sinfín
de cuartos de hora
sin contar
los tiempos muertos
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SAMUEL BECKETT
jueves, 8 de mayo de 2008
"Nos queda reflexionar cómo salimos de aquí.
El problema de Auschwitz no está en que pongamos un punto final o no;
en que lo recordemos o lo archivemos en un lugar concreto de la historia
ni en que construyamos monumentos para los millones de víctimas.
El verdadero problema de Auschwitz es qué ocurrió, y es algo que no podemos cambiar ni con la mejor ni con la peor voluntad"
Imre Kertész
Premio Nobel de literatura 2002
Sobreviviente de los campos de exterminio de Auschwitz-Birkenau y Buchenwald.
miércoles, 7 de mayo de 2008


Las pinturas de Mauricio Minkowski fueron parte del entramado de textos e imagenes que me acompañaron durante la escritura de "un JUDIO polaco".
Invito a leer "Mauricio Minkowski,la obra sobreviviente de un pintor judío", una nota que escribí sobre él, publicada en Psyche Navegante Nro. 74 www.psyche-nvegante.com
Alejandro Mateo.
"Los hijos de la guerra . La segunda generación de sobrevivientes de la Shoá"
Diana Wang
Editorial MAREA
Leyendo este libro, cuya autora es hija de sobrevivientes, reconocí en estas palabras que la estructura dramática de "Un JUDIO polaco" responde a esto. Tiempos alterados de la memoria, escenas alteradas. Alejandro Mateo
lunes, 5 de mayo de 2008

viernes, 2 de mayo de 2008
jueves, 1 de mayo de 2008
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| | Son muchas, en realidad son muchas, las sensaciones que se experimentan al finalizar la obra un JUDIO polaco dirigida por Alejandro Mateo. Lo admirable de esta pieza -que apela a la sencillez para lograr una profunda conmoción- es que a partir de una historia de vida, instala una infinita variedad de posturas del hombre frente al horror del sinsentido de la raza humana. La obra sacude, y es por que esta hablando de nosotros: que reímos de “chistes” que llega a más allá de la discriminación, que nos instalamos a ver a los que lucran con el morbo, y que hacemos poco ejercicio de la memoria. La pieza desafía al espectador, ya que se le hace recordar a menudo que lo que están viendo es ficción, y como todo acto magistral el espectador se sustrae de esa advertencia y se deja llevar por la fascinación y la emoción. Es de notar que estas sensaciones el director Mateo las logra con tres actores, una aparato de televisión, y un uso del espacio estupendamente formulado (la tragedia se profundiza cuando mas se devela por donde transitan los actores) Las actuaciones conmueven: Nicolás Mateo transmite la complejidad de transmitir todo su amor; el comprender el pasado para comprenderse en el presente; y la rebeldía frente a lo vacuo. La excelente labor de Héctor Segura demuestra que no hacen falta trajes y maquillajes para realizar varios personajes tan disímiles , un gesto, un cambio de tono le bastan para pasar, entre muchas sensaciones, desde la frivolidad hasta lo abyecto. Walter Rosenzwit construye con delicadeza, desde los pequeños detalles de la cotidianeidad, a un ser profundamente tierno y conmovedor. El diseño de luces de Cristina Lahet pasa de climas intimistas a expositivos. Amigo lector, debo aclarar que lo escrito más arriba fue un precario intento de traspasar en palabras lo que brinda esta sencilla, lúcida, dolorosa y exquisita obra. Gabriel Peralta |
miércoles, 30 de abril de 2008
lunes, 28 de abril de 2008
domingo, 27 de abril de 2008
Gracias Diana por tus comentarios y por la devolución tan atenta y minuciosa que nos hiciste sobre el trabajo. Fue para nosotros muy valioso que vieras el espectaculo y te tomaras ese tiempo para reflexionar y hacernos reflexionar. Estaremos atentos a tus sugerencias., por lo pronto corregí los errores gráficos que habia en el blog. las otras observaciones, como me pediste,las dejo en "linea privada". Gracias.
Diana Wang escribe despues de ver la funcion:
Hola Alejandro!
Reitero mis felicitaciones por esta elaborada, sensible, inteligente y creativa puesta. Como bien decís en el blog, poner en escena una historia real tiene sus bemoles. Más cuando se trata de algo tan sensible, doloroso y poroso –para los sobrevivientes- como su propia historia que ha sido y sigue siendo usada, bastardeada, abusada hasta el asco. Te preguntaba al principio como fue que te interesaste por el tema si no estás directamente involucrado. La pregunta es porque temía lo que vi otras veces, el uso aprovechado de un tema escabroso, del morbo derramado con imágenes que son para todos evocadoras del horror y que permiten algunas perversidades ideológicas que ofenden y duelen. Pero nada de eso. Conseguiste salir airoso de los riesgos más importantes y que nos tienen, a los que estamos directamente involucrados, a la defensiva de usos oportunistas e interesados. Hiciste un trabajo de construcción que pone en escena el dilema de la memoria, de los diálogos internos a veces verdaderos, a veces ficticios, de la difícil, a veces imposible comunicación entre padres e hijos, de la sed de saber que tenemos los hijos y de la dificultad de comprender, de la sed de contar de los padres pero al mismo tiempo la necesidad de olvidar y seguir viviendo, de la escucha perversa de la sociedad, de las voces que hablan desde sitios “puros” y no entienden nada, de la superposición constante entre pasado y presente, de la violación de estos espacios por los recuerdos que de pronto acosan sin que la voluntad los pueda domeñar… en fin, seguiría y seguiría. En resumen: excelente! La dramaturgia y la puesta, la escenografía, las luces, el sonido, la utilería, las actuaciones, todo coincide para que el largo tiempo en el que uno está sentado sin apoyo (esos bancos son fatales!) permita que uno esté atento, que quiera seguir sentado. El objetivo está logrado: quiero seguir ahí, quiero saber qué pasa y cómo sigue, me tenés interesada, atenta, curiosa y disfrutando de la construcción escénica.
Mostrar las cosas que mostrás están en el centro de mucho de lo que nos importa y de lo que queremos transmitir en Generaciones de la Shoá en Argentina, la institución que presido. El teatro llega a otras zonas que los libros, las conferencias, los talleres y tal. Por eso nos hemos comprometido a apoyarlo todo lo que podamos y a difundir puestas como la tuya. Hemos estado comprometidos el año pasado con tres puestas de diferentes niveles, pero todas relacionadas a la Shoá. Fuimos a verlas, tuvimos encuentros con los elencos y en algunos casos hicimos establecimos una relación que continúa. Es lo que haré con tu obra, la difundiré y veremos de hacer algo juntos, de juntarnos después de que muchos de nosotros la vean. Si te parece bien. También me gustaría conocer a Claudio y que nos conozca.
Los chistes
Me parecieron excelentes. Una forma jugada de hablar de la judeofobia que sigue existiendo, que forma parte de los prejuicios más acendrados y enraizados en nuestra cultura. No sé si otros como yo –sobrevivientes, hijos- lo verán como yo. Para mí están muy bien puestos, muy bien dichos, y es clara la intención de exponer estos contenidos como la base que ha permitido que a Berek le pasara lo que le pasó. Te comento esto porque estabas algo preocupado por ello.
www.dianawang.net
viernes, 18 de abril de 2008
martes, 15 de abril de 2008
Un hijo trata de hablar de su padre, construye ahora aquí en este teatro el juego de la escena para contar quién fue su padre y entender quién es él.
Y todo plasmado en una articulación de escenas y planos narrativos que mezclan el tiempo real y el recuerdo, construyendo ante nuestros ojos ese tiempo histórico.
Ese tiempo que necesitamos para poder reflexionar sobre las cosas que arman una vida.
La obra se plantea como una reflexión de los vínculos humanos. Nos preguntamos ¿qué nos hace vivir? ¿Qué nos hace seguir día a día en el camino de la vida?
El padre ya no está. Ese hijo tiene ahora la necesidad de entender un poco a aquel hombre que fuera su padre y el camino encontrado es la exposición.
Exponer ante las cámaras de un programa de televisión ese recorrido de vida.
Para ello lo contado se hace hoy y lo vivido vuelve para ser tiempo de representación teatral.
Porque sentimos que sólo el teatro como camino de arte nos hace ver en el sentir, es que usamos el teatro para pensarnos.
Necesitamos reflexionar sobre todo lo que arma una vida.
domingo, 13 de abril de 2008
critica MUNDO ISRAELITA
TEATRO
Por RICARDO FEIERSTEIN
“unJudíopolaco”, de Alejandro Mateo, en el Espacio TBK
FICHA TÉCNICA
AUTOR: Alejandro Mateo. DISEÑO SONORO: Joaquín Apesteguía. ASESORAMIENTO HISTORICO LITERARIO: Claudio Frydman. DIRECCIÓN, ESCENOGRAFIA Y VESTUARIO: Alejandro Mateo. INTERPRETES: Nicolás Mateo, Walter Rosenzwit y Héctor Segura. DISEÑO DE LUCES: Cristina Lahet.
A medida que pasan los años (y las generaciones), el proceso de transmisión del genocidio nazi sobre los judíos durante la Segunda Guerra Mundial se vuelve materia cada vez más compleja. Desaparecen los sobrevivientes y testigos presenciales de esa masacre culminada hace 62 años, las referencias al horror tienden a convertirse en frías cifras de los manuales de historia o, peor aún, en frivolizadas visiones de entretenimiento o morbosidad, desgranando la posibilidad de comprender los orígenes, el alcance y el sentido de la Shoá sobre la condición judía actual.
Desde esta perspectiva, es auspiciosa la presentación- en un teatro alternativo- de la obra “Un judío polaco”, de Alejandro Mateo, que desde la ambigüedad de su título (el programa resalta el “judío” sobre las otras dos palabras) indica una de las variables para su representación en la Argentina: el nombre “Judío” para una obra teatral ya fue utilizado- y está registrado como tal en Argentores- por el teatrista Ivo Pelay, en un sainete que no escapa a las connotaciones antisemitas.
Con un amigo- Claudio Frydman- casualmente conocido en un viaje en tren en el conurbano bonaerense, luego en el diálogo con su padre Berek (sobreviviente del gueto de Lodz, Mauthausen, Auschwitz y Gusendos) y a partir de un video con el testimonio de este judío polaco nacido en 1925, el autor Alejandro Mateo imagina una forma de contar con lenguaje teatral una historia que, precisamente, pueda eslabonar el aquel horror con un presente de vaciedad televisiva y chistes antisemitas, que se repiten como eterna cantinela de tono discriminador.
Un televisor, que hace escuchar las palabras del Berek original o, en silencio, permanece detenido en la imagen de su rostro, sirve de contraste permanentey testimonial con los antagonistas dramáticos de la ficción- el gritón e imbécil presentador televisivo, el hijo que trata de entender y transmitir lo aprendido- para ir elaborando un rompecabezas que, después de apenas una hora y cuarto, cierra con un chasquido una experiencia estremecedora, en el transcurso de la cual- hacia el epílogo- a ningún espectador ya le causa gracia alguna las bromas que sigue desgranando algún cómico de frecuente presencia en las pantallas catódicas.
Con desbordada imaginación que suple las limitaciones del lugar- incluso las potencia, mostrando varios ambientes de una casa particular para extender ese “espacio” mágicamente creado y hacerlo verosímil; con exacta dosis de sabiduría técnica (objetos, escenografía, vestuario, luces, música, videos) que ayuda al avance de la trama sin pretender primeros planos; con excelente actuación del trío masculino y buena dosificación del ritmo teatral- incluyendo una teoría del ajedrez-, la puesta en escena de este “Judío”, de Alejandro Mateo, revive el espanto y conmueve sin nublar el entendimiento, algo difícil de lograr con esta temática. Y, además, hace pensar. Muy recomendable.
martes, 8 de abril de 2008
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lunes, 7 de abril de 2008

Tres actores y un testimonio.
La dramaturgia del espectáculo surge de un testimonio real, el de Bereck Frydman. Un sobreviviente del Ghetto de Lodz, y de los campos de Auschwitz, Mauthausen y Gusendos.
De lo que me provocó en mí la imagen de ese hombre y el escuchar esa voz registrada.
Frydman pudo, o decidió, en los últimos años de su vida, relatar su historia para que otros la escucharan. Esa voz es la que me llega y conmueve.
Hoy, 2007, esta ahí. Concreta.
Berek murió en Buenos Aires en el año 1997 de un tumor cerebral.
Yo lo conocí en su departamento de la calle Camargo en el barrio de Villa Crespo. Allí llegué a través de su hijo, mi amigo Claudio.
Pocas veces lo vi. Creo que no cruce palabra alguna con él.
A ese testimonio se suma otro. El de mi amigo contándome de su padre y de lo que este le contó a él.
Otro testimonio, el de un hijo que desde hace un tiempo intenta escribir algo a través del relato de su padre sumándole ficciones propias.
un JUDIO polaco intenta escuchar todas esas voces y sumar otra.
Los relatos se van articulando en diferentes planos a través de tres personajes: El padre, el hijo y un comediante.
Tres hombres en escena. Tres actores. Una historia que se arma y se desarma según quien esté interpretándola, relatándola desde la memoria de cada uno.
Alguien que cuenta “chistes de judíos”.
Un hombre mayor que revive lo sucedido. Un actor que hace de Berek.
Un hombre joven que intenta capturar el relato de su padre.
Una entrevista televisiva. Un conductor mediático y mediocre.
Un comediante que encarna a otros personajes que la misma historia trae. Actúa.
Un ajedrecista. Un rabino. Un medico. Otros.
Tres hombres en escena en múltiples tiempos y espacios. Un puzzle donde las situaciones, los tiempos y las acciones se van entramando formando un tiempo otro. El de la memoria y el de un espectáculo teatral.
Otros pre-textos: Los relatos de Primo Levy, Los cuentos de Bashavis Singer, Las crónicas de Jack Fucks (otro sobreviviente), El comic “MAUS” de Art Spiegelman, escritos de Baruj Spinoza, la cabala, La poesía de Becket, el diario de Ana Frank, los dibujos de Petr Ginz, las pinturas de Mauricio Minkowski y mas.
JUDIO intenta eso. Construir una mirada posible, una teatral, desde la humanidad de un hombre que pudo recuperar el estado de su alma antes de la locura de la historia a la que fue empujado.
Una acción. Un intento de biografía donde distintas memorias hablan. Una hipótesis. Teatro. Todo fugaz.
domingo, 6 de abril de 2008

vista aerea de la ciudad de Pabianice en 1919.
Seis años mas tarde nacia allí el protagonista de nuestra historia
"Soy Berek Frydman o Beniek o Berl, nací en Pabianice, Polonia, el primero de Julio del año 1925. Mi padre Mendel tenía un negocio de confecciones de ropa, y mi madre Tauba se dedicaba a los trabajos de la casa. "



